Cada tarjeta consulta el liveness del proceso (¿está arriba?) y, cuando aplica, el readiness (¿puede leer la base de datos?). La latencia es de extremo a extremo — lo que percibe un cliente, no un número interno. El historial (última hora en tramos de 5 minutos y últimas 24 horas hora a hora) lo arma el backend: un muestreo que corre cada 5 minutos y guarda cada punto de forma persistente, corra o no alguien esta página. Todo se proxea server-side vía /probe/*, así que nada depende de CORS ni expone detalle interno.